
La Maripan, mi amiga, se vino a la capital a trabajar, era bonita descendiente de Pehuelche, feliz se vino a vivir a casa de su hermana. La ayudaría a cuidar los niños mientras su cuñado trabajaba.
Quería estudiar, así fue como en el dos por uno, nos conocimos un cafecito, compartimos apuntes sueños y miedos, sabíamos que solo estudiando lo lograríamos.
Pronto mi amiga decidió buscar trabajo de día cuidaría las niñitas de una señora.
Mi amiga la Maripan era feliz, ella lo lograría su jefa apoyaba que estudiase mientras sus hijas dormían.
Su primer sueldo lo gastó en ropa y artículos de belleza, cambió su peinado y se puso tacos era feliz, y disfrutaba su vida.
Lamentablemente duró poco la alegría de mi amiga.
Un Lunes llegó asustada se veía distraída y desarreglada, no hablaba con nadie tampoco conmigo, no sonreía ni tomaba cafecitos.
Me asustó y le pregunté que le pasaba, ella llorando me contó que ese sábado el marido de su hermana se metió en su pieza, la violó el bastardo y amenazó con dejar a su hermana sola, si ella hablaba.
Me arme de valor me lleve a la Maripan a mi casa, le hable de sus derechos que debía denunciar, ella solo quiso volver a la ruca con sus papás.
La ayudé a volver a su hogar.
Pero pronto volvió sola y con dolor, lucha por salir de la depresión,su cuñado en un orgasmo vil su vida destrozó, ella aún lucha con la pena y el dolor perdió su vida, su hogar y su familia, ya que el bastardo cuñado le dijo a su hermana que ella se había ido de su casa por que ella la Maripan se había metido en su cama, para seducir al seboso bastardo.
Han pasado los años y hoy mi amiga de a poco ha vuelto a recuperar la alegría…