No, no tenias derecho…

No tenias derecho a irrumpir así en mi vida,

Fría y oscura noche de invierno.

En el alvor de mi primavera, 

Cuando  los seis años cumplía mi cuerpo,

El edor de tu mente enferma papito…

Te hizo castigarme como a una puta

Por vestir un vestido rojo 

que me quedaba pequeño,

Los golpes me dolían 

El sabor de la sangre en mi boca

Era una sensación extraña…

Yo por primera vez golpeada

Nada comprendía.

Solo sentía que no tenias derecho,

A irrumpir así en mi vida…

Pero tu energumeno 

No sentías, ni escuchabas,

No amabas, ni respetabas

Solo odiabas a la puta 

Que en tu mente veias 

A esa puta de seis años

Que era yo, tu hija

Esa puta a la que sin piedad

A sus seis años defloraste 

Con tus gruesos dedos 

De obrero áspero asqueroso 

Pedofilo enfermo…

No tenias derecho de irrumpir

Así en mi vida

Fría y oscura noche de invierno.

Fuiste el hecho cruel

Que encerró mi alma

En el laberinto de la culpa falsa.

Hoy cuando el tiempo ha curado

Aquello que terapias eternas

No habían logrado 

Me visitas para decir

“…No, no tenia derecho, pero lo hice…”