Han pasado fechas importantes en nuestro país, las familias sin duda disfrutan y viven momentos únicos junto a sus niños, en este mes de agosto, sin embargo, los padres de Yelena, lloraron su ausencia,
Querían abrazarla arroparla arrullarla en sus brazos,
Querían amarla, besarla y reír junto a ella, pero ella hoy ya no está…
El dolor no para ni cuando duermen o comen, ya no quieren comer se sienten culpables, no saben que hacer, no saben como poder continuar con sus vidas sin su hermosa princesa.
Cada día es más difícil respirar; es casi imposible continuar; ellos están de rodillas en el suelo mientras el mundo avanza, a su ritmo y con este ritmo los arrastra sin piedad.
Se llevó a Yelena, el mal criterio médico de aquellos que en la urgencia del Hospital Carlos Cisternas la atendieron este día de las madres, sin piedad, sin caridad atendieron y maltrataron a esta pequeña niña.
Hoy los padres de Yelena esperan que este ente estatal local, cumpla sus promesas.
Una ayuda psicológica, que se concretó en una única sesión en el Cesfam, y una visita sorpresa en el hogar de estos padres ambas con profesionales diferentes, ambas solo revictimizaron a estos papás. Ambas insuficientes…
Promesas hechas por el Alcalde de Calama, quien en una reunión, con los padres de Yelena en presencia de nuestra directora y nuestra abogada.
En aquella reunión este Alcalde comprometió ayudas que hoy después de dos meses jamás se cumplieron.
Comprometió apoyo escolar y de contención para el hermano de Yelena, apoyo que jamás llegó.
Se Comprometió el Alcalde a dar un, espacio comercial para que la madre de Yelena trabajara, se habló de uno en la ubicación que la mamá de Yelena deseara.
A la fecha según los dichos de personal del municipio de Calama, estas ubicaciones están ocupadas, y le piden a Luz mamá de Yelena, esta mamá que apenas sobrevive con su dolor que busque una ubicación.
¿Cómo ?
¿Acaso no piensan?
O ¿De esta manera buscan la forma de dilatar y eludir cumplir con el compromiso?

Finalmente al parecer el ente estatal es un costoso accesorio, que al momento de ser requerido, no hace aquello que debe hacer.
El personal que trabaja en nuestro ente estatal, olvida que esos salarios que obstentan y sus respectivos cargos se los pagan todos los ciudadanos.
